En el mundo de las empresas familiares, la intuición ha sido históricamente el motor de muchas decisiones clave. Fundadores y líderes con profundo conocimiento del negocio han guiado el rumbo con aciertos notables. Sin embargo, en contextos cada vez más dinámicos y competitivos, surge una pregunta inevitable: ¿es suficiente la intuición para sostener el crecimiento?
La planificación estratégica, especialmente bajo metodologías como la de Kaplan y Norton (Cuadro de Mando Integral), ofrece una alternativa poderosa: profesionalizar la gestión sin perder la esencia familiar. Este enfoque permite traducir la visión en objetivos claros, medibles y alineados con los valores de la empresa.
Lejos de reemplazar la intuición, la planificación estratégica la complementa. Brinda estructura, facilita la toma de decisiones y prepara el terreno para una sucesión ordenada. Para muchas empresas familiares, abrirse a esta experiencia es dar un paso firme hacia la institucionalización y la sostenibilidad.
¿Tu empresa familiar está lista para planificar su futuro?
La intuición puede seguir guiando, pero con estrategia, el camino se vuelve más claro.
